Estimados clientes, amigos y compatriotas:

Las crisis nos enfrentan a la toma de decisiones, algunas urgentes y otras de más largo plazo, pero todas deben ser pensadas, meditadas y fundamentadas. No es momento de paralizarse, puede ser una gran oportunidad para reorganizarse y optimizar los recursos existentes.

En este momento que nos toca vivir, la cadena de pagos, las ventas de productos y la continuidad de los servicios de la mayoría de los rubros se ha visto fuertemente alterada. Muchas empresas y emprendimientos han visto sus ingresos drásticamente disminuidos, algunos en forma total. 

¿Pero qué pasa con los salarios de los empleados, los alquileres, los impuestos y todos los compromisos económicos asumidos?

En principio, y en el entendido de que no hay dos situaciones iguales, la recomendación más inmediata es hacer uso de todas las herramientas especiales disponibles (seguro de paro normal y especial; diferimiento del pago de impuestos; etc). Y, luego de tomadas las medidas más urgentes, sería bueno poder analizar la situación actual con proyección a futuro de la empresa. En tal sentido, sugiero las siguientes preguntas como forma de transitar un análisis presente y futuro:

– ¿Cuál es la situación actual de los activos, pasivos, patrimonio, reservas, etc.

– ¿Cuál es la perspectiva del rubro a corto, mediano y si es posible a largo plazo?

– ¿Qué medidas ya se han tomado para sobrellevar las crisis y cuáles están aún pendiente de tomar?

– ¿Es posible reconvertirse? ¿Es oportuno?

– ¿Puede estar la empresa cerca de una situación de cesación de pagos, insolvencia?

– ¿Podría la empresa/empresario pensar en un proceso concursal?

Esto último no es sinónimo de cierre de actividades, “quiebra”, es un mecanismo legal de viabilidad de la empresa, sortear la crisis de forma ordenada.  

Cuanto antes se tenga clara la situación de la empresa, de forma transparente y sincera, mayores serán las posibilidades de navegar la crisis con éxito al poner en marcha un plan que incluya la mayor cantidad de herramientas posibles.

En estos casos aparece como necesaria la figura de un gestor de crisis, puede ser una persona interna o externa a la empresa que debe contar con habilidades apropiadas para este proceso tales como negociación, conocimiento de Derecho y de economía y finanzas, entre otras. 

Desde ITCO les deseamos el mejor tránsito que esta situación les permita y quedamos a las órdenes para apoyarlos en lo que nos sea posible.

Saludos,  

Dra. Verónica Ortiz
Directora
Por ITCO Asesores